Amenaza a los cielos del norte de Chile
-La evaluación ambiental del proyecto energético INNA, que se ubicaría cerca
de algunos de los observatorios más importantes del país, ha generado
preocupación en la comunidad científica por sus potenciales impactos en los
cielos oscuros del norte de Chile, considerados esenciales para el desarrollo de
la astronomía mundial.
El proyecto INNA ha encendido las alertas en la comunidad astronómica
nacional e internacional. El proyecto, impulsado por AES Andes, contempla la
producción de hidrógeno y amoníaco verde mediante una gran infraestructura
industrial que se ubicaría en las cercanías de observatorios clave como
Paranal, Armazones y el futuro CTA (Cherenkov Telescope Array
Observatory).
Según ha señalado el Ministerio de Medio Ambiente, el área en la que se
proyecta emplazar INNA tiene un alto valor científico por sus condiciones
excepcionales de observación astronómica, reconocidas mundialmente.
La cercanía del proyecto a menos de 10 kilómetros de estos
observatorios podría afectar de forma significativa la calidad del cielo
nocturno, esencial para la recolección de datos científicos.
Diversos estudios técnicos advierten que, de ejecutarse, el proyecto podría
generar un aumento considerable en la contaminación lumínica, triplicando el
brillo artificial del cielo en zonas sensibles, lo que comprometería
seriamente la capacidad de observación astronómica. Esta
situación ha motivado la reacción de investigadores, instituciones y medios
especializados. Desde SOCHIAS, se han canalizado esfuerzos para articular
observaciones ciudadanas e impulsar una protección efectiva de los cielos del
norte.
Al respecto, el astrónomo Eduardo Unda-Sanzana dijo que: “Como país que
afirma ser la capital astronómica del mundo debería hacernos sonrojar el
haber llegado a este punto, en que nuestro tiempo académico de astrónomos
se dedica a dilucidar cómo funcionan las leyes ambientales [...]
El daño ya está teniendo lugar”. En tanto el Dr. Miguel Martínez,
advierte sobre las consecuencias técnicas, económicas, ambientales y
sanitarias que podría traer un aumento en el brillo del cielo, afirmando que:
“La propagación de fuentes de luz indeseadas puede generar pérdidas
de cientos de millones de dólares en los grandes observatorios astronómicos.
Además, este tipo de contaminante tiene efectos en la
salud humana y el ecosistema”. En tanto el Dr. Ángel Otarola, científico
atmosférico de ESO, también subrayó el valor único del territorio donde se
emplazan Paranal y Armazones: “Los cielos naturalmente oscuros del
norte de Chile son un activo que debemos preservar. Representan una
oportunidad para la humanidad de observar el universo profundo, y una
contribución única que nuestro país ofrece al mundo”.
Aunque el plazo para realizar observaciones ciudadanas ya concluyó, la
comunidad astronómica mantiene su compromiso con la defensa de los cielos
oscuros del norte de Chile. Desde SOCHIAS, se continuará trabajando
activamente en espacios de diálogo y divulgación científica que aseguren una
protección efectiva del patrimonio astronómico del país. El caso del proyecto
INNA ha dejado en evidencia la urgente necesidad de fortalecer una política
pública coherente y a largo plazo que resguarde las condiciones únicas que
hacen de Chile un líder mundial en astronomía.
www.sochias.cl
Directiva SOCHIAS
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